¿PARA QUÉ SIRVEN LOS OMÓPLATOS?

No es una respuesta aprendida en los libros de anatomía la que quiero contestar.
Es una respuesta personal de mi descubrimiento de los omóplatos.
Sirven para muchas cosas pero generalmente como los tenemos en la espalda sólo los notamos si nos pican, nos duelen o se bloquean; como muchas partes de nuestro cuerpo que sólo cuando duelen o se estropean nos ocupamos de ellas. Es cuando te das cuenta que tienes un cuerpo que no conoces, lo utilizas y no cuidas nada.
Haciendo diafreo descubres cosas así, por ejemplo cuando te pones en la postura que te aproxima a tu eje y te piden que te apoyes en tus omóplatos y respires sintiéndolos. Dicho así parece sencillo pero cuando te pasa, cuando intentas buscar la sensación de tus omóplatos y no está, cuando respiras profundamente y no tienes ni idea de cómo apoyar los omóplatos, ni siquiera si tienes eso, te dices en silencio para tí, viviendo un momento de angustia: Cómo puede ser? No puedo mover los omóplatos que creo -la seguridad se va evaporando- tener en su sitio y tampoco sé si esto es normal.
Pero no termina aquí tu ignorancia porque a continuación te piden que saques la fuerza del omóplato para mover el brazo. Ufff
Prueba de fuego porque lo más fácil sería salir corriendo y decir: oiga esto no es pa mí, pero te quedas y persistes porque tu omóplato reclama tu atención y tu esfuerzo por darle un lugar.
Cuando cansada, harta, te rindes, plaf, el omóplato se mueve y te apoyas y recuperas una parte de tu cuerpo olvidada, y, lo mejor, la sensación que se desencadena.
Lo primero es sensación física que no tienes que ponerle palabras, te llena, te conmueve, te emociona de una manera íntima, profunda que no sabes de dónde viene pero tienes la seguridad de que es así.
Después interviene tu cabeza y tienes que poner palabras para explicar, pero no es lo mismo; al hablar se pierde algo de la magia pero compartir el descubrimiento también es apetecible.
Después llegas a la vida cotidiana y tienes que incorporar esos omóplatos recién estrenados porque es como si fueran nuevos en tu cuerpo ya usado.
Los omóplatos sirven para rectificar y mantener la postura de la cintura escapular es decir de los hombros, los brazos y la parte delantera y alta del pecho. Es verdad que son silenciosos pero cuando los descubres te dan una fuerza y una seguridad que no habías descubierto ni utilizado.
Rectificar la parte alta del tórax te quita mucha inseguridad, te levanta la mirada, te hace caminar más recta y decidida y cuando hablas con tus omóplatos pidiéndoles la fuerza que necesitas en algunos movimientos que tienes que hacer y te la dan, siente que estás en armonía.
Les deseo que lleguen a descubrir sus omóplatos. Vivir con ellos es tener más calidad de vida.

3 de marzo del 2026

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